viernes, 19 de agosto de 2011

Desilusión

“Que me quiten la ilusión es lo que peor me puede sentar”, esa frase la dije en Facebook y me la llevo repitiendo toda la semana. De ilusiones vive la gente, unas son más esperadas que otras, unas son caprichos, otras deseos que guardan en el corazón y que pueden convertirse en obsesiones. Este año ya me han desilusionado dos veces, en dos momentos puntuales.

Comentaré primero la que me ha llevado a escribir esta entrada. Esta semana habrá huelga de fútbol, por tanto no podré ir al estadio Ciudad de Valencia para estrenar mi abono, ese que tengo por primera vez para ver partidos de Primera División. He estado abonado otras veces, pero en segunda y aunque las ganas son las mismas, quería probar la experiencia de estar viendo en directo fútbol de élite.

Al final me tocará esperar un mes más para ir al campo, llevaba esperando mucho tiempo esta semana, desde que me dieron un dinerillo con la beca, pero todo se ha ido al carajo. Me direis que soy un exagerado, que no importa esperar, pero ya me había hecho a la idea de ir ahora que no tengo exámenes y disfrutar, pero no, me tocará esperar cuatro interminables semanas más.

Por si fuera poco, me he sentido mala persona, despotrique todo lo que pude contra esa huelga, causante del problema y hablando con otras personas me han hecho ver que es necesaria. Yo me niego a reconocerla, mi disgusto es muy fuerte y no escucho razones, pero como se que esta gente que me lo explica está más cualificada que yo pues me hace sentir mal conmigo mismo.

Mi otra desilusión fue el 16 de marzo, no se me olvidará esa fecha. Me levante a las 7:00 para ir con mi cámara a ver fallas, primero perdí media hora en ir a casa a por un mapa que me había hecho y cuando llegue a la Malvarrosa solo pude ver cuatro fallas porque empezó a diluviar. No tenía paraguas y me refugié en la parada de Eugenia Vives para esperar a que parara de llover.

Ahí estuve, dos horas de reloj, viendo tranvías pasar y esperando a que el agua cesara, pero no fue así, siguió lloviendo y yo con los pies mojados pasando frío. Cuando mi desanimo estalló, volví a casa, aun eran las 11:00 horas y tuve que contener las lagrimas en muchas ocasiones de regreso. Cuando llegué a Almàssera, dejó de llover, pero ya no tenia ganas de regresar a Valencia, solo de meterme en la cama para deprimirme.

Me metí en la cama, con el pijama y me puse a llorar como un niño pequeño, esperaba ese día como nada en el mundo y la lluvia me tuvo que fastidiar, por la tarde hacia mal tiempo y no quise salir de casa. Volqué toda mi ilusión en esa fecha y salió mal. Tonterías pensareis que son estas dos cosas, pero cuando uno tiene una fuerte ilusión y se la chafan, se considera la persona más desgraciada del mundo.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Metáforas IV

Cuando apuestas por un grupo del que tienes escasas referencias, del que tan solo has escuchado un par de canciones y lo primero que suena al meter el CD en la radio es esto, entiendes que la apuesta ha sido perfecta. La título de la canción dice de algún lugar que solo nosotros conozcamos, todos tenemos ese rincón de ilusiones, a veces ni existe realmente, solo está en nuestra imaginación. Un lugar que nosotros decoramos, de paz existencial, y que a veces nos cuesta expresar. Me gustaría vivir allí.


I walked across an empty land
I knew the pathway like the back of my hand
I felt the earth beneath my feet
Sat by the river and it made me complete

Oh simple thing where have you gone
I'm getting old and i need something to rely on
So tell me when you're gonna let me in
I'm getting tired and i need somewhere to begin

I came across a fallen tree
I felt the branches of it looking at me
Is this the place we used to love
Is this the place that i've been dreaming of

Oh simple thing where have you gone
I'm getting old and i need something to rely on
So tell me when you're gonna let me in
I'm getting tired and i need somewhere to begin

And if you have a minute why don't we go
talk about it somewhere only we know
this could be the end of everything
so why don't we go
somewhere only we know

Oh simple thing where have you gone
I'm getting old and i need something to rely on
So tell me when you're gonna let me in
I'm getting tired and i need somewhere to begin

And if you have a minute why don't we go
talk about it somewhere only we know
this could be the end of everything
so why don't we go
somewhere only we know

this could be the end of everything
so why don't we go
somewhere only we know

martes, 2 de agosto de 2011

Agosto

El mes típico vacacional, el que la mayoría de gente espera para desconectar de todo. Una de las ventajas que tiene ser estudiante es que las vacaciones son más amplias que las de un trabajador normal por lo que agosto no tiene mucho más de especial que puede tener Julio. Pero tengo ganas de que estas semanas antes de volver a la rutina universitaria sean especiales.

Hay novedades que en otros años no ha habido por estas fechas, estrenaré mi abono para el Levante, disfrutaré de mucho futbol gracias a Gol televisión, iré a las fiestas de Almàssera y de otros pueblos de mi alrededor. Son pequeñas cosas, pero que te hacen ilusión vivirlas y tenerlas para sacarte una sonrisa. Si el buen tiempo acompaña, será un mes magnífico.

Sigo adelante con esos retos que tenia en Julio, el proyecto fallero avanza, es muy costoso pero extraordinario, mi primer gran trabajo de investigación aunque aun queda mucho por hacer. De lo demás, pues se hecha de menos a mis compañeros de clase, aunque ahora tengo más tiempo para quedar con otros amigos que no puedo ver con tanta frecuencia el resto del año.

En lo emocional, bien, muy bien, aunque es curioso pero me noto ciertamente irascible en muchas ocasiones, supongo que será porque me acomodo en la felicidad y el relax y se me olvidan los malos momentos en los que deseaba estar como ahora ¡que tonto soy! Desearía mantener esta situación el resto de mi vida, pero solo es transitorio, hay que intentar equilibrar la balanza el resto del año.

Agosto, calor intenso, pero nada que no se pueda solucionar con un abanico o un paseo por los campos de Cases de Bàrcena. Vuelve el futbol a mi vida y con ello, la pasión que me transmite ese deporte que para los intelectuales tan anodino y troglodita es, pero cada uno se enamora de lo que se enamora y si, soy futbolero. Agosto, agosto, agosto, no tengas prisa por pasar….

martes, 26 de julio de 2011

Maldita juventud

Este es un tema del que siempre me ha gustado hablar, aunque no por lo alegre de su contenido, sí para intentar buscar un consenso y gente que pueda estar de acuerdo. Mis experiencias personales me han hecho valorar como están las cosas en la sociedad por lo que respecta al colectivo juvenil, un colectivo del que no se puede ser especialmente optimista.¿Por que quiero hablar de ello?

Hace unos días estuve en Almàssera dónde hacían bous al carrer (no es que me guste, pero a petición de un amigo acudí) y en un Cadafal hubo un momento de tensión. Un niño de apenas 13 años estuvo a punto de llegar a las manos con un señor porqué los dueños del recinto estaban arreglando la escalera plegable que se caía. El niño, acompañado de sus amigos estaban junto en la escalera y al ver que les apartaban para arreglarla, se pudieron chulos y se negaron a apartarse. Sea como fuere, a punto estuvieron de pegarse y lo cierto es que esos niños, todos entre los 12 y 15 años habían estado bebiendo y fumando (no cigarrillos precisamente) en casi toda la noche.

Este es solo uno de tantos ejemplos que podría poner de falta de respeto que tienen los adolescentes actuales. Sin ánimo de caer en el error de generalizar, cada vez son más los chavales que quieren crecer antes de lo previsto. Es muy común ver a un crío de trece años o menos, pedir cigarrillos, probar el alcohol, subirse en una moto, en fin, todas esas cosas que los mayores suelen hacer. Desgraciadamente tienen muchos referentes para hacerlo, probablemente tengan familiares que hagan lo mismo, lo que les crea el gusanillo, luego son los amigos quienes animan a hacer todas esas cosas. Cada uno que haga en su vida lo que quiera, si ellos quieren perjudicarse la salud tan pronto es su problema, pero lo que de verdad me enciende es cuando su chulería afecta a otras personas que no tienen la culpa.


En los institutos públicos, y hablo esta vez de mi experiencia personal, abundan demasiado este tipo de personajes. Esta claro que a estas personas no les pedirás que estudien, están ahí porque la ley les obliga y por eso intentan montar follón en todas las clases. La falta de respeto se demuestra en cosas que a todos nos sonaran: insultar al profesor, ser expulsados, pelarse las clases para quedarse en el patio o en los baños, insultar a los compañeros que no hacen lo mismo que ellos y buscar motes para todo el mundo, pero sobretodo, no estudiar e intentar que los demás tampoco lo hagan. Adolescentes que se creen el universo del mundo, que tienen libertad para hacer lo que quieran y que pueden usar la violencia contra los que quieren ponerles barreras. Piercings, tatuajes, motos, botellón, ligoteo, eso es lo único que les preocupa.

¿De quién es la culpa? Hay tantas cosas que la pueden tener, en ocasiones los padres por conceder siempre los caprichos, las malas influencias que pueden ejercer los amigos, las leyes educativas, muchas circunstancias pero tan solo una realidad. La juventud se está echando a perder, y los valores de respeto también. Los niños no son animales a los que hay que domesticar a base de garrotazos y patadas ni mucho menos, pero tampoco podemos permitir que se crean los dueños del mundo para hacer lo que les venga en gana. Porque esos niños dejaran de serlo alguna vez para ser mayores y entonces vendrá una de las lacras sociales, la delincuencia. Necesitaba hablar sobre esto, espero que nadie pase por lo mismo que yo tuve que pasar por el instituto.

lunes, 18 de julio de 2011

Especial

Anoche, aprovechando que hacia frescor al lado de la ventana, me puse a escuchar música antes de dormir. La tranquilidad que hay al estar a oscuras hace que las letras se escuchen con más atención y dar vía libre a la imaginación para pensar. Con la canción “inmortal” de LOVG me acorde de esas pequeñas cosas que nos hacen sentir especiales.

Como mola perder la noción del tiempo, olvidarse de qué dirán, seguir a los impulsos para hacer esas tonterías, en ocasiones chiquilladas, que nos sacan una sonrisa. Fijarse en cosas que nadie se fijaría, darle importancia a los detalles. Solo o acompañado, a veces mejor solo si no consigues rodearte de personas que puedan entenderte.

Subirse a una farola, mirar por la ventana, jugar con un peluche, tocar esa planta, tirar una piedra, acariciar el agua de un charco… A cada persona le llaman la atención detalles distintos. ¿Quién no tiene una lista de cosas que le llaman la atención? Eso nos distingue unos de otros y nos hace sentir vivos.

También soñamos muchas veces en que se junten una serie de factores que creen un marco idílico. Yo sueño con cantar algún día con mis amigos, mientras cae una sueva lluvia y llegan los aromas de la naturaleza mojada. O estar en una ciudad inmensa al atardecer otoñal frío y sentir lejana a la gente mientras la tengo a mi alrededor. Sueños peliculeros, pero sueño al fin y al cabo.

Se que digo disparates, que no soy muy original, pero me gusta recordarme en ocasiones que debemos tener este tipo de cosas. Seguiré fijándome en los supermercados, en cuanta gente ocupa las terrazas de las cafeterías, en la evolución de las nubes, en el trazado de las fachadas o en los orígenes de mi gente.

viernes, 8 de julio de 2011

Julio

Un mes de sofocones, de palmito, de moscas, de verano en definitiva. Raro será el día que no superemos los 30 grados al sol, pero de todo tiene que haber. No me gusta pasar calor, me pone nervioso y porque no decirlo, de mala ostia, pero este año quiero que sea diferente, tengo muy presente lo de los meses anteriores y no quiero que nada me frustre las vacaciones.

Por otra parte, me siento culpable de no hacer nada mientras veo que a mi alrededor, todos hacen cosas en verano. Muchos amigos están trabajando y sin embargo yo no. No se que pensar, si debería darlo todo por trabajar yo también y no quedarme atrás o seguir en casa disfrutando de la felicidad aún sabiendo que a largo plazo me pueda arrepentir de perder el tiempo.

Bueno, ya veremos lo que hacemos, al menos me quedan los blogs para seguir escribiendo y no perder soltura. También investigo cosas, estoy elaborando un exhaustivo trabajo de búsqueda fallera. ¿Qué es eso? Buscar todas las imágenes de todos los monumentos falleros de Valencia y eso tratándose de 385 comisiones supone material para rellenar todo el verano.

Es mi hobby friki, pero es mi hobby y me encanta, luego intento encontrar donde se planta cada falla. Creo que Julio lo pasaré haciendo esto mientras veo capítulos de mis series favoritas. Aprovecharé la ausencia de fútbol para dedicar el tiempo a este tipo de cosas que durante el año me serian más costosas de llevar adelante. También saldré de casa con los amigos, me daré paseos al sol, lo típico de todos los años.

En lo personal o sentimental, Julio es clave, es el mes elegido para la transición, el que debe marcar el punto y aparte en mi vida. El que debe seleccionar todo lo bueno del antiguo yo, aportarle cosas nuevas y que no recaiga en los errores pasados. Y eso solo se puede lograr a base de autoestima y nuevos retos. Un propósito veraniego es ser más positivo y optimista. No tendré trabajo profesional, pero si en lo personal.

miércoles, 29 de junio de 2011

Sentir el aire

Rutina veraniega, la de todos los años, la que se echa de menos cuando no la tienes y no se disfruta al máximo cuando puedes gozar de ella. Levantarse sin hora, pero tampoco muy tarde, el día está para disfrutarlo, no para pasártelo durmiendo en la cama. Cuando más temprano te levantas, más tiempo tienes para llevar a cabo esos pequeños proyectos que al fin y al cabo son los que te aportan la felicidad.

En mi caso, pasear por la casa hasta la cocina y asomarme a ver el sol, sentir ese airecito del mediterráneo, tan cálido, pero a la vez, tan refrescante por la mañana. Me hace sentir bien, y eso que no soy muy amigo del sol y de la luz, mucho menos del calor. Aunque solo el hecho de sentir el viento de Levante me hace ser un privilegiado.

Esas cortinas que bailan, a mediodía con fuerza son el símbolo de que se acerca la hora de comer. Tomar fruta fresca sienta de maravilla si lo haces en la corriente, en la tranquilidad, en la harmonía. Luego tienes la tarde libre, donde el airecito ya no es tan intenso, solo en la sombra o en las terrazas donde el sol no pega. Aunque bueno, si quiero estar en el ordenador, me toca aguantar algo de calor. No pasa nada, de todo hay que aguantar.

Por las noches se va el frescor, pero no importa si te acuestas con la sensación de haber aprovechado un día de vacaciones para aumentar un poco el ego. ¿Es egoismo? No, es vida, la vida está para ser feliz, disfruta de esos pequeños detalles. Haz como el aire, puedes dejarlo correr por la ventana o cerrarle el paso, pero siempre estará ahí. Y a mí, sinceramente, me hace feliz dejarle pasar.